Masturbación femenina: todo sobre el autoplacer

10 | 07 | 2019
Masturbación femenina: todo sobre el autoplacer

Por Melisa


Ya no es necesario decirlo, pero por si acaso, te lo recuerdo: la masturbación no es algo vergonzoso, o al menos no debería serlo. Sin embargo, se ha creado un gran tabú en torno a ello. 

Pero como aquí estamos para derribar cualquier prejuicio que puedas tener sobre el sexo, hoy quiero comenzar hablándote de uno de los temas más importantes si de sexualidad hablamos: de la autosatisfacción y, más específicamente, de la masturbación femenina.


Descubre el autoplacer con la masturbación femenina

La masturbación femenina es una práctica tan antigua como la humanidad misma. Esta es la acción y efecto de darse placer sexual. Es, tal vez, uno de los actos de amor más claros que podemos hacer por nosotras mismas. 

Durante mucho tiempo nos han hecho creer que se trata de algo vergonzoso, también se nos trató de convencer de que es algo innecesario si estamos en pareja. ¡Error!

Si eres una persona con vulva, hoy vengo a contarte porqué deberías tomarte muy en serio la masturbación femenina, independientemente de tu situación sentimental, y cómo puedes hacer para obtener el máximo placer.


Conocerse para encontrar el placer

La vulva, tu hogar 

Conoce tus genitales y dominarás el universo. Bueno, tu universo sexual. 

La vulva es tu hogar, sin embargo, no es la única área que puede servir para autosatisfacerte. 

La vulva es todo lo que habita y podemos observar en los genitales externos, es decir, comprende el monte de Venus, los labios, el clítoris, el periné y la salida al exterior, tanto de la uretra, como de la vagina. 

Lo importante que debes saber al respecto es que cada vulva tiene cualidades propias, y así como nuestro rostro posee una personalidad y características muy suyas, nunca encontraremos dos vulvas totalmente idénticas.

Por ello tampoco existe una única fórmula para la masturbación femenina y esto es algo fundamental a tener en cuenta. Mientras que hay quienes sentirán placer sólo si se estimula el clítoris, otras disfrutarán de la estimulación en los labios externos, internos y en el interior de la vagina, por ejemplo. 

Por ello decimos que la masturbación femenina es el camino directo para el autoconocimiento. Porque te permitirá saber qué te excita en materia de estimulación genital. 

El clítoris, tu órgano de placer 

¿Sabías que el clítoris no pertenece al sistema reproductivo ni al urinario, sino que es un órgano que solo existe para provocar placer?

A simple vista, el clítoris puede parecer pequeño, pues lo único que queda visible de éste es su cresta y capucha. Sin embargo, puede llegar a medir entre 10 y 13 centímetros, e incluso, con el paso de los años va aumentando de tamaño.

Lo que debes saber de tu clítoris es que cuenta con un mínimo de seis mil terminaciones nerviosas que cuando son estimuladas provocan placer. 

Una de las mayores dificultades para quien se inicia en la masturbación femenina es encontrar este punto de placer. Por ello quiero ayudarte a encontrarlo. 

El clítoris está conformado por tres principales áreas:

  • Capucha. Esta es la piel que recubre la corona del clítoris. Se trata de una capucha protectora que se forma por la unión de los labios menores.
  • Corona. Recuerda que lo que comúnmente se suele denominar clítoris es sólo una pequeña parte visible de éste órgano, eso es precisamente la corona, es decir, la punta del clítoris, la punta del iceberg. 
  • Glande. Está situado debajo de la capucha. Es una zona de mucho placer, debido a sus miles de terminaciones nerviosas. Por esta razón debería ser un área protagonista en la masturbación femenina

La vagina, tu camino al Punto G

Como has podido ver hasta aquí, la vulva es la parte externa de tus genitales, lo que está a la vista ¿sería erróneo llamarle a ello vagina? Pues, en términos técnicos, sí, sería un error. Dado que la vagina es la parte interna, donde finaliza la vulva comienza la vagina y nos conduce por un canal estrecho hasta el cuello del útero. Una cavidad que varía en profundidad y tamaño dependiendo de la anatomía de cada persona. 

Esta es la puerta de entrada de la penetración y también es donde meterás tus dedos, tu vibrador o tu dildo, cuando quieras masturbarte estimulando la vagina. Porque sí, ahí dentro se esconde otro punto de placer inmenso para la sexualidad femenina, nada más y nada menos que el famoso punto G.


Tocarse para autosatisfacerse 

Ahora que ya conoces lo que habrá entre tus dedos al momento de tocarte, es momento de poner manos a la obra.

Masturbación femenina en 6 pasos

Algunos consejos para tocarte nivel expert:

1- Usa todo tu cuerpo

Cuando mantenemos relaciones sexuales con otra persona, no nos centramos sólo en la parte genital, también hay espacio para las caricias y la estimulación de otras zonas erógenas. Hay quien se excita cuando le tocan las orejas, están quienes disfrutan de las caricias en el abdomen, en la pelvis e indudablemente, los pechos son una de las áreas más excitantes del cuerpo. 

Explora, busca nuevos caminos para llegar al placer. Acaríciate entera si es que puedes, tócate ahí donde nadie más lo ha hecho, que tu propia piel sea un vehículo para erotizarte. Créeme, es un viaje de ida excitarte con tu propia piel. ¡Ve por ello!

Consejo extra: utiliza aceites eróticos para darte masajes aún más excitantes. En nuestra tienda encontrarás aceites de aromas intensos que son estimulantes y una garantía de placer asegurado. 

2- Usa tu cabeza 

El cerebro es tu mejor aliado al momento de masturbarte. ¿Tienes alguna fantasía caliente entre manos? Úsala. La imaginación es una gran aliada en esta cruzada por la autosatisfacción femenina. 

Puedes imaginar lo que quieras, dar rienda a tus fantasías más subidas de tono y situarte a ti en ellas, porque eres la protagonista de cualquier historia que se teja en tu cabeza.  Serás la ama, dueña y señora de todos los relatos. Invéntate un bonito cuento y verás cómo el resto fluye con total naturalidad.

3- Usa tus dedos

Llegamos al siguiente nivel, hasta aquí ha sido fácil ¿verdad? Ahora llega el momento de comenzar a estimular tus genitales con tus dedos. Es momento de abrirte paso entre tus piernas. Mi recomendación es que vayas poco a poco, para disfrutar más. El dedo corazón suele ser el más adecuado para tocarte, ya que es el más delicado.

Te sugiero el siguiente camino para comenzar:

  • Tocar tus labios mayores con movimientos circulares. Comienza despacio y aumenta poco a poco el ritmo. 
  • Tocar tus labios menores con caricias suaves, también pueden ser movimientos circulares. Puedes aprovechar para rodear la entrada de la vagina e incluso, si ya estás húmeda, puedes utilizar tu propia humedad para lubricar toda la zona. 

Consejo extra: además de la lubricación natural que proviene de tu vagina, puedes emplear un lubricante sexual. Muchos de ellos además de ayudar a humedecer tu zona genital, permiten aumentar la estimulación debido a sus componentes y también permiten reparar los tejidos del área, que a veces se desgastan por la fricción.

4- Usa tu clítoris

Las terminaciones nerviosas presentes en el clítoris hacen de éste un órgano extremadamente sensible al tacto. Por eso es importante comenzar despacio, ya que no se trata de un timbre o una tecla para presionar. 

Los movimientos circulares suelen ser lo primero a probar, pero puedes utilizar tantos movimientos como creas necesarios. 

Algunas formas sugeridas:

  • Tocar de forma indirecta, es decir, estimulando la piel que rodea al clítoris. 
  • Tocar de forma alterna, esto implica realizar movimientos circulares suaves y de repente cambiar el ritmo y hacerlo más rápido, ejerciendo un poco más de presión. Alternar estos movimientos de acuerdo con las sensaciones que experimentes.
  • Tocar con diferentes patrones de movimiento. Puedes dibujar círculos, más grandes, más pequeños, como dije antes, o bien, utilizar otros patrones, dibujar cuadrados, óvalos, triángulos o letras.
  • Tocar dibujando un 8. ¿Conoces esta fórmula? Pues a muchas les funciona. Se trata de dibujar un 8 en el clítoris sin despegar tu dedo de la zona. 
  • Tocar con el pulgar. Puedes acariciar el clítoris con el dedo pulgar y dejar que el resto de tus dedos exploren otras zonas de tu vulva para darte más placer. 

Lo importante: cuando hayas encontrado el ritmo adecuado no cambies nada, pues una mínima alteración en el ritmo y regularidad podrían sacarte de tu estado y tendrías que iniciar todo nuevamente. Lo que no está mal, pero…

Todo esto que has hecho con tus manos puedes hacerlo con un vibrador e incluso llegar a mejores resultados. Dado que, aquello que la física de tus dedos no puede lograr, la tecnología de un vibrador puede alcanzar con éxito. 

5- Usa tu vagina

¿Acaso creíste que todo acaba en el clítoris? Puede que sí, pero no te conformes, ¡siempre ve por más!

Como dije antes, la vagina es el camino directo al punto G y por ello no deberías dejar de explorarla.

En este caso, previa lubricación, puedes hacer lo siguiente:

  • Introduce uno o dos dedos en la vagina.
  • Poco a poco sumerge tus dedos hasta encontrar una zona un tanto rugosa, en la parte frontal de la vagina, es decir, del mismo lado del clítoris, pero por dentro.
  • Comienza a mover tus dedos de adelante hacia atrás, como si quisieras hacer cosquillas. 
  • Si sincronizas los movimientos con el rimo de tu respiración y si no detienes la estimulación podrías llegar a ver las estrellas ¡te lo aseguro! Habrás llegado a tu punto G.

¿Puedes hacer esto con un dildo o vibrador? ¡Por supuesto que sí! puedes probar el vibrador punto G que, con sus ocho ritmos, te permitirá jugar dentro de tu vagina como una experta.

Si es la primera vez que pruebas la masturbación femenina no te desanimes si te sientes rara, las primeras veces siempre lo son. Pero que esto no te frustre, necesitas tiempo y práctica para conocer mejor tu cuerpo y encontrar lo que te gusta. 

Atrévete a ir por más, desde aquí te acompaño en este apasionante viaje.

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