No todo es penetración en el sexo

13 | 07 | 2019
No todo es penetración en el sexo

Por Lorena


Cuando nos preguntan si hemos tenido sexo, nuestra respuesta se decanta por un “no” si es que dentro de todo lo que hemos hecho y nos han hecho, no estaba incluida la penetración. Pero hay noticias no muy nuevas al respecto… el sexo es mucho más que penetración y esta última es solo una ola más en el vasto mar de posibilidades de disfrute que existen. El sexo sin penetración es una práctica muy extendida que tiene múltiples beneficios. ¿Quieres conocerlos?

Increíbles formas de sexo sin penetración que te volarán la cabeza

Masturbación frente a frente: más adelante hablaremos de la masturbación mutua, pero ahora nos concentraremos en una modalidad más fuerte e intensa, masturbarse a uno mismo delante de la pareja. Imagínate la siguiente escena: ambos desnudos o casi, la lencería en el suelo y algún vestigio de ella sobre ti, tus manos en tus genitales y las de tu pareja en los suyos, los ojos clavados en los de tu amante… ¿no parece salida de la mente de un genio del cine erótico? Gracias a esta opción de sexo sin penetración puedes recrear un ambiente de alta tensión erótica en la calidez de tu hogar o en el pretencioso escenario de un hotel.

A pedir de boca: en el apuro por lograr una penetración frenética, subestimamos el poder que tiene la boca. La trilogía formada por los labios, la lengua y los dientes, puede transformar a tu cuerpo en todo un imperio de placer. Tómense turnos para explorar el cuerpo del otro y descubrir zonas erógenas que van más allá del clítoris y del pene; existen recovecos, largos tramos y hasta zonas que no asociamos con nada sexual, que cuando resultan estimuladas con travesura y lascivia, pueden brindarte una experiencia que te transporte a una dimensión desconocida del sexo sin penetración.

Masturbación mutua y trabajos manuales: las manos son las maestras de la estimulación. Además de ser las protagonistas principales de la masturbación mutua, es decir cuando cada uno masturba al otro y recibe masturbación de su pareja al mismo tiempo, son muy eficaces para generar toda clase de sensaciones placenteras en el cuerpo de tu amante. A través de las manos y de las reacciones que ellas generan, podrás conocer mucho mejor a tu amante y saber en dónde debes tocar para generar un efecto de relajación o de excitación. Poner las yemas de tus dedos a circular, presionar, acariciar y apenas rozar a tu pareja, es una decisión de las que te traen fuertes satisfacciones.

Juguetería sexual: la interacción con los juguetes sexuales no se limita a la penetración con un vibrador, sino que hay otros elementos traviesos, y no todos ellos tan benevolentes como un dildo. Los vibradores pueden ser usados en pareja para estimular el clítoris, para pasarlo por los labios y por el perineo y para generar sensaciones inigualables en los pezones. También existen masturbadores masculinos que la mujer puede usar para darle placer a su pareja, tales como los huevos masturbadores o las vaginas portátiles. Ahora si lo que te gusta son las sensaciones intensas, de esas que dejan recuerdos de por vida, no puedes privarte de probar las pinzas para pezones en tus sesiones de sexo sin penetración. Mezclar el dolor con el placer es para muchas personas la forma de lograr que el placer sea más intenso y duradero.

Frote: el reflotar un clásico es siempre bienvenido, más cuando se trata de una dinámica que puede llegar a llevar el deseo a confines desconocidos. Así como está muy extendida la práctica contraria: penetración sin tocarse, esta otra cara de la moneda es en la que todos incurrimos antes de perder la virginidad. ¿Por qué no volver a ella para recrear esos tiempos y volver a sentir la intensidad de aquellos años. Sumergirse en un torrente de besos y caricias mientras los pubis buscan desesperados la forma de romper la barrera de la ropa, es un verdadero deleite. Esta es una forma muy efectiva y rápida para que una mujer alcance el orgasmo si es que recibe la presión y la fricción justas directamente sobre el clítoris.

Tips para un sexo sin penetración

Para que esta práctica te regale todos los beneficios que tiene para ti, ten presentes estos picantes consejos que la harán mucho más intensa:

Conocer tu propio placer: uno de los propósitos del sexo sin penetración es poder descubrir zonas erógenas que ni sabías que existían en ti. Cuando nos centramos en la penetración, poco nos ocupan áreas tales como las axilas, las ingles y hasta el empeine. Sin embargo, en las interacciones sin penetración, cada centímetro cuenta y las sensaciones provienen de un sinnúmero de puntos en tu cuerpo. Estar atento a ellos es lo que te permitirá conocerte y poder guiar a tu pareja hacia el camino que la llevará a tu satisfacción.

Estar pendiente del placer de tu pareja: observa de cerca sus reacciones para conocer más de su cuerpo y de su placer. Ante cada estimulación que hagas, ya sea con las manos, con la boca, con los dientes y hasta con las diferentes partes de tu cuerpo, registra sus expresiones para saber en dónde es que siente ese éxtasis al que quieres llevarla.

Mirarse a los ojos: el sexo sin penetración fomenta una conexión muy cercana con la pareja. Por ello es que mirarse a los ojos resulta tan importante. La mirada habla en esos momentos en los que nos quedamos sin palabras; a través de ella pides, demandas y alientas a seguir. Cuando los genitales no lo hacen, la mirada penetra y taladra para que el vínculo sexual y amoroso se fortalezca.

Contarse las fantasías: otro beneficio del sexo sin penetración es dar rienda suelta a la fantasía. Mientras las cosas no suceden, pueden ser pensadas y moldeadas en nuestra mente. Imagina todo lo que le quieres hacer a tu amante y díselo mientras permanece alejado de tu cuerpo. Un popurrí de fantasías sexuales desfilará por tu mente en ese momento. Aprópiate de ellas y manifiéstalas. De este modo, el sexo sin penetración se convertirá en una plataforma de despegue para tu vida sexual.

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