Relaciones abiertas: ¿Estamos listos?

18 | 07 | 2019
Relaciones abiertas: ¿Estamos listos?

Por Lorena


Las relaciones abiertas pasaron de ser un tabú a una nueva forma de concebir el amor y las relaciones de pareja. Desde los osados swingers de los 70s hasta “los permitidos” con los que Lali Espósito y Benjamín Vicuña nos invitaron a complacernos más acá de nuestras fantasías, el mundo de las infidelidades dio un giro drástico para permitir lo prohibido e invitarnos a ser como realmente somos: poliamorosos.

El poliamor – una revolución más allá de los millennials

Los millennials se han implantado en nuestra sociedad para transformar la forma en la que nos comunicamos, consumimos, generamos vínculos y, por supuesto, vivimos la sexualidad.

Esta innovadora, y controversial generación, tomó el concepto de los swingers para llevarlo a otro nivel: ahora también está permitido amar a más de un persona a la vez.

Así es el poliamor.

Ya no hablamos simplemente de tener sexo con otra persona, levantarnos e irnos, estamos hablando de generar lazos, incluso un compromiso… pero con más de una persona.

Una vez que la mayoría de la sociedad se atreva a admitir cómo somos: muchas cosas excepto monógamos, hasta tal vez, y recalco: tal vez, podamos esperar una nueva benevolencia de la ley con respecto al matrimonio y nos podremos casar con cuantas personas queramos hacerlo.

Sin embargo, surge una serie de preguntas que nos lleva casi al inicio de este largo y sinuoso camino de las relaciones de pareja: ¿Estamos realmente listos para dar este paso?

¿El poliamor es parte de las infidelidades?

No, porque la regla del poliamor es que todas las personas que forman parte de la relación estén al tanto de que las otras existen. ¿Estás preparado para compartir  tu pareja de forma permanente y a invitar a que los sentimientos formen parte?

Si la respuesta es sí, ¿crees que tu entorno también lo está?

Veamos los desafíos a los que una pareja que practica el poliamor se enfrenta.

El poliamor y su interacción en las relaciones de pareja

Es posible que cuando nos planteen la idea de poder incorporar a nuestra relación oficial a esa persona que nos quita el sueño y también se da el lujo de aparecerse en nuestros sueños, lo primero que nos ocurra sea que nuestro rostro produzca un lapsus facial denominado sonrisa y nuestro corazón acompase su rimo a una intensa clase de aeróbica. Pero ¡alto ahí! Los derechos no son solo nuestros, sino también de nuestra pareja.

¿Estás igual de feliz de recibir a ese chico veinte años más joven que tú o a esa mujer con atributos físicos más notorios que los tuyos para que haga el amor con tu pareja de forma abierta y desinhibida.

Si la respuesta sigue siendo sí, porque estás más allá de las infidelidades y deseas que el poliamor comience a formar parte de tus relaciones de pareja, entonces debes saber los desafíos que esta escarpada pendiente ya te tiene preparados:

  • Celos
  • Inseguridad
  • Tentación de que se nos cuele el egoísmo
  • Subestimar la dificultad de una relación con muchas personas
  • Creer que el poliamor resolverá los problemas preexistentes en las relaciones de pareja
  • Creer que nos podemos saltar los acuerdos

Si creías que los celos no iban a formar parte de tus relaciones de pareja una vez que implementaran el poliamor, simplemente porque estás más allá de las infidelidades, te llevarás una sorpresa.

Nunca olvides la siguiente máxima: del dicho al hecho, hay mucho trecho. Una cosa es no sentir celos de que pretendan a tu pareja cuando sabes que la tienes toda para ti, y otra muy diferente es saber que le entregará su cuerpo y su corazón a otra persona, y que tú lo sabrás todo, a cada momento.

Es normal que nos comencemos a sentir inseguros y creamos que nuestra pareja necesita a otra persona porque no somos capaces de satisfacerla como se lo merece. Pero debes sacar estos pensamientos de tu cabeza: tu pareja busca a otra persona porque en su ADN está escrito que tiene tanto amor para dar, que una persona nunca será suficiente para acapararlo todo.

Por supuesto que también nos enfrentaremos con la crítica y la reticencia social a aceptarnos. Este trago es parte del juego, pero solo tú decides cuan amargo puede llegar a ser; si te sientes seguro de tu decisión, ninguna mirada condenatoria debería intimidarte.

Por otra parte, creer que el poliamor es una solución mágica para los problemas en las relaciones de pareja, es creer en Los Reyes Magos.

El poliamor desmitifica el concepto de las infidelidades, expande nuestros horizontes, nos lleva al autodescubrimiento, nos vuelve más humanos porque debemos cuidar a más de una persona y rompe con la rutina. Sin embargo, no es la solución a conflictos que la pareja pueda llegar a tener que no estén vinculados con la posesividad, con el tedio sexual o con el tener que pretender que somos alguien que no somos. Por eso es que la pareja debe ser sólida y estar atravesando por un buen momento cuando decide incursionar en el poliamor.

Otro asunto muy importante es el egoísmo y los acuerdos. El poliamor se trata precisamente de sacar el engaño y la mentira de las relaciones de pareja, no de sentirse libre para practicarlos cada vez que sintamos ganas de hacerlo. Es más, se supone que esta nueva concepción del amor llega para no tener la necesidad de mentir, sino que cada deseo que surja debe ser incorporado a la relación, así como también debe serlo cualquier persona nueva que aparezca para conquistar el corazón de cualquiera de los integrantes del vínculo de poliamor.

Formar una relación con esta dinámica implica mucho compromiso y dedicación, ya que deberemos cuidar a cada persona por igual. No se trata de tener una pareja fuerte con una de las personas y considerar a las otras como “extras,” sino que las hemos incorporado porque hemos desarrollado sentimientos hacia ellas.

Es probable que todo esto te haya hecho tomar consciencia de que aún no te encuentras tan preparado como creías para un cambio tan drástico en tu forma de amar. Lo mejor es esperar al momento justo para hacer que la experiencia sea una explosión de sensaciones, tanto físicas como emocionales, para todos.


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